En el Q3 2026 los nombres más grandes de las finanzas ataron la IA a la dotación en voz alta, en las llamadas de resultados y con el monto de las indemnizaciones. En los mismos noventa días la Fed subió la tasa con la energía en alza, el bono del Tesoro a 10 años cerró en 5,29% y un grupo de bancos negociaba un préstamo de unos USD 15.000 millones para un solo data center de IA. Las finanzas pasaron a ser usuarias de la IA y acreedoras de la IA justo cuando la plata se encareció.