El Estado está construyendo el laboratorio que pensabas alquilar.
El 22 de julio la NSF comprometió 380 millones de dólares para laboratorios en la nube programables con IA, biología incluida; dos semanas después Ginkgo Bioworks, que presenta el suyo como el laboratorio autónomo más grande del mundo, reportó ingresos trimestrales de 20 millones, un 48% menos. La plata que se movió pagó capacidad física, con Twist Bioscience creciendo 23% hasta un récord de 118,4 millones, mientras un fallo del 7 de agosto a favor de WuXi AppTec trasladó la decisión real de BIOSECURE a la lista que la OMB tiene que publicar antes del 18 de diciembre. El laboratorio se volvió infraestructura pública en el mismo trimestre en que su modelo de negocio privado se rompió.